Ante las amenazas de Trump (2a parte) Un Plan México desde anajo

 Un Plan México pero desde abajo

Ya hemos explicado antes, desde las resoluciones del XIV Congreso del PRT, la opción de construir un polo social y político alternativo al partido del gobierno y a los partidos tradicionales de la derecha (PRI y/o PAN) que sostiene un plan de lucha en función de los intereses y necesidades del pueblo trabajador. Un plan que en realidad rompa radicalmente con la lógica neoliberal que sigue ahogando a México como lo expresa el TMEC, pero que ponga el énfasis en las necesidades del pueblo trabajador y por tanto que favorezca la organización e independencia y autonomía del movimiento de masas, en vez del nuevo corporativismo del nuevo partido de Estado.

En vez del TMEC y el "Plan México" que lo continúe, un plan que entre otras cosas, logre el desconocimiento de la deuda pública, relevantemente la continuación del pago de FOBAPROA iniciado con Zedillo como salvación de la banca, que en su momento fue denunciado por López Obrador hasta en un libro pero que durante su sexenio año tras año continuó pagándose. En el presupuesto de egresos aprobado a fines de año, ya con el gobierno de Sheinbaum, se acordó seguir pagando.

Una reforma fiscal que grave las ganancias multimillonarias en México (el gobierno ha insistido que aunque "primero los pobres"  las ganancias de los bancos y capitalistas como Slim y otros, han sido extraordinarias, como nunca antes) la política oficial aun con la política asistencial ha mantenido y profundizado la desigualdad social.

Finalmente acabar con las reformas neoliberales del gobierno de Peña Nieto, especialmente la reforma energética y la llamada reforma educativa. Las luchas de sindicatos como el SME y la CNTE, continúan pese a las ilusiones que se quisieron generar de que ahora sí se haría justicia a los trabajadores. El día de las elecciones presidenciales del 2024, la CNTE siguió haciendo plantón en el Zócalo de la Ciudad de México exigiendo justicia. Igualmente el SME en resistencia sigue exigiendo reinserción laboral después del despido de 44 mil trabajadores en el gobierno de Felipe Calderón, al mismo tiempo que plantea la renacionalización de la industria eléctrica.

Estas medidas deberían ir de la mano de la prohibición efectiva del maíz transgénico no solo en la siembra sino en la venta de EU a México. Los intereses tipo Monsanto alegan los derechos de TLC cuando escuchan sobre la iniciativa de cultivar maíz transgénico y argumentan que no se les puede impedir vender ese maíz en México porque están protegidos por el TLC.

Igual la prohibición decisiva del fracking que sigue realizándose.

La eliminación de la concesión a compañías mineras, de Canadá y Estado Unidos, que alcanzan ya dimensiones gigantescas del territorio mexicano. El extractivismo es responsable del clima de violencia presente en muchas zonas del país por los ataques contra las comunidades indígenas y pueblos que quieren ser despojados de sus territorios. Son estas compañías mineras y la industria extractivista las que están reutilizando al crimen organizado y sus sicarios contra pueblos, comunidades, defensores ambientales y de derechos humanos. El negocio del crimen organizado se ha reconvertido trasladando su interés del narcotráfico al extractivismo pero usando frecuentemente métodos ilegales y violentos para imponer sus intereses, sea en la minería pero también en la producción de aguacate, limón y otros negocios. El tema de la violencia  no es simplemente de seguridad pública, oportunidades para los jóvenes o las drogas, sino la necesidad de una política anticapitalista y de defensa de los pueblos y comunidades; por eso la necesidad de cancelar las concesiones a las mineras e industria extractivista autorizada y sostenida por los gobiernos.