Este 8M, ni un paso atrás: PRT

 ESTE 8 DE MARZO, NI UN PASO ATRÁS

 
Este 8 de marzo, las mujeres volvimos a llenar las plazas de prácticamente todos los estados del país .El eco del llamado a la huelga Internacional de Mujeres en 2017, hace ocho años, es sin duda un referente fundamental que marca un nuevo ciclo en las luchas de las mujeres a nivel mundial. Las calles se llenaron de la fuerza, la potencia y el entusiasmo de miles de mujeres, la mayoría jóvenes, gritando las consignas, las demandas, las protestas rabiosas, las exigencias vigentes.
Mujeres de diversas generaciones en la lucha feminista se expresaron. De éstas, las más críticas con las políticas del Estado patriarcal replicaron a la nueva presidenta contundentemente: "no llegamos todas", "la policía no me cuida, me cuidan mis amigas". Contra las violencias machistas, el feminicidio, las desapariciones y la impunidad, el clamor de justicia invadió el ambiente de las marchas.
Estamos confirmando la dinámica ascendente, creciente de la movilización masiva de las mujeres en México que  están inundando las calles del país desde la histórica marcha del 2020 a pesar de la pandemia y del permanente hostigamiento del gobierno de AMLO. La movilización sigue creciendo, como lo muestran los datos de la amplitud y extensión por todo el país este 2025.
Un elemento novedoso que destacar en esta ocasión y que se expresó en varios estados, ha sido la convocatoria a participar en las conmemoraciones, pero ahora por parte del gobierno, tanto a nivel federal como estatal y en municipios o alcaldías gobernadas por Morena. Además de los actos oficiales de la cúpula realizados por la presidenta Claudia Sheinbaum, también hay que registrar el llamado y a veces acarreo de funcionarias y empleadas del gobierno a expresarse este 8 de marzo. Si bien la presencia de funcionarias en las marchas no es nueva, sí lo es como estrategia visible gubernamental.
Después del hostigamiento del gobierno de AMLO contra el feminismo, el discurso de Sheinbaum sobre que es tiempo de mujeres, representa ciertamente un giro político muy complicado y polémico pues apunta a un proceso de institucionalización y oficialismo y de apoyo político y exaltación a la figura presidencial. Como en otros temas, los gobiernos de Morena (empezando por el de AMLO) han hecho esfuerzos por capitalizar  a su favor las luchas y gestas y figuras de la izquierda desde los años 70s. Ahora con Sheinbaum, se repite la operación con el feminismo.
AMLO no entendió jamás que la lucha y protesta feminista va más allá de los intereses electorales y partidarios del gobierno. Decía que las protestas feministas eran manipuladas por la derecha contra su gobierno. Nosotras decimos y repetimos que el feminismo es antisistema, contra el patriarcado capitalista, gobierno quien gobierne.
Querer limitar el alcance de la propuesta del feminismo a los límites de la representación paritaria del nuevo gobierno y a su política asistencialista, es olvidar o hacer a un lado el carácter subversivo del feminismo contra el patriarcado capitalista.
Lo que sucede es reflejo de la conquista de legitimidad de la causa feminista. La novedad de este gobierno con la primera mujer presidenta representa otro aspecto que explica el cambio ocurrido. Después de muchas décadas (en realidad por lo menos desde el siglo XIX) de luchas feministas y de mujeres, hemos llegado a un punto en que el análisis y las demandas del feminismo han alcanzado a nivel social gran legitimidad. El acervo de la lucha feminista contiene y promueve una lucha ideológica, cultural, contra los valores y la moral conservadora, sexista, machista y ,misógina.
Vale la pena recordar, porque la memoria importa, por ejemplo, como en otro nivel la lucha por la libertad de los presos políticos, contra la represión y por la presentación de los desaparecidos de fines de los 60s y principios de los 70s, al final del siglo logró gran legitimidad expresada en el valor y reconocimiento de los derechos humanos.
Ahora esa legitimidad de la causa de los derechos humanos a nivel social se expresa también, para bien y para mal, en un proceso de institucionalización y absorción por parte del Estado. Esto puede estar ocurriendo ahora con la legitimación a nivel social de las propuestas y luca feminista: para bien y para mal un proceso de institucionalización, un proceso de cooptación y el fortalecimiento de un feminismo institucional. En estos días ha sorprendido que algunas menciones oficiosas dicen que el feminismo y el 8M vienen de cuando la ONU lo reconoció, borrando toda la lucha histórica previa, incluso del socialismo. Una de las aportaciones fundamentales que nos dejó como experiencia enriquecedora la iniciativa de la Huelga Internacional de Mujeres fue precisamente el rescate de las garras de la institucionalidad del carácter y significado del 8 de Marzo. Porque los hechos, la historia y la memoria importan y más aún cuando se tergiversan.
Lo interesante e importante es que, aunque esté ocurriendo ese proceso de institucionalización y oficialismo, la mayoría de las mujeres que se movilizaron lo hicieron por fuera de los canales oficiales y sus contingentes. Impresionante es la mayoría de las mujeres jóvenes, muy radicalizadas, que se aglutinan sin organicidad, espontáneamente y se expresan. Cantidades de jóvenes que llegan por su lado, sin contingente previo o provenientes de escuelas o colectivos, siguen siendo la presencia mayoritaria. es una nueva generación, como ya hemos visto en 2016 y se ha multiplicado desde el 2020. Es esta nueva generación que representa la continuidad del carácter autónomo del movimiento feminista y amplio de mujeres. es lo que explica nuestro optimismo en la nueva circunstancia.
"No llegamos todas" dicen muchos carteles y mujeres en las marchas del 8M. La consigna y expresión reflejan nuevamente el carácter autónomo e independiente respecto del gobierno de esta nueva ola feminista que no cae en las redes del oficialismo. Y claramente le responde a la presidenta: "no llegamos todas". ¿Por qué? Porque las demandas del feminismo no están resueltas a pesar de que una mujer sea presidenta y los congresos tengan mayoría de Morena y a veces paridad.  
Porque el feminismo no lucha solamente por representación política en los gobiernos y partidos. A pesar de la resolución de la Suprema Corte , la mayoría de los congresos locales no despenalizan el aborto ni se reconoce nacionalmente como un derecho.
Tampoco se acaba el feminicidio y la violencia contra las mujeres y estos delitos se mantienen en la impunidad. "No llegamos todas" también recuerda a las miles de mujeres que no llegan y están siendo asesinadas y desaparecidas. Las marchas dicen "grito por aquellas que ya no pueden gritar", las que nos llegaron.
No en vano, durante la movilización convocada el sábado 15 de marzo en el Zócalo metropolitano se realizó una enorme pinta sobre el suelo que rezaba: "PRESIDENTA ¿AHORA SÍ NOS VE? +124,000"  que, a propósito del horror de Teuchitlán, Jalisco, hacía alusión a las y los miles de desaparecidos en nuestro país, a las y los miles de desaparecidos en relación con las desapariciones.
Se precisa claridad en que la lucha debe continuar, sin ilusiones de que todo habrá de resolverse desde arriba. Confianza, sólo en la acción y movilización de las mujeres, es lo que refleja ese grito de que "no llegamos todas". Lo mismo sucede en otros movimientos cuando se dice , "gobierne quien gobierne, los derechos se defienden".
Es importante también estar alertas ante el avance de la ultraderecha a nivel mundial, particularmente nos atañen de cerca las políticas amenazadoras de Trump contra personas migrantes y específicamente el ataque a los derechos de las mujeres.
Muchos son los pendientes en la agenda de la lucha feminista que se requieren ser sostenidas, abordadas y continuadas. La movilización nacional este 8 de marzo nos muestra la vitalidad, fuerza, claridad y continuidad del feminismo actual y ello es la base de nuestro optimismo.
 
Declaración del PRT publicada en "Bandera Socialista" número 26, marzo de 2025