Partido Revolucionario de los Trabajadores
Pereyra 69, Col. Viaducto Piedad, C.P. 68200, México, D.F.
Tel. 5590 0969
LA LAGUNA DE CUYUTLÁN NO ES SOLO UN BIEN MUNICIPAL DE MANZANILLO:
Marchó la histórica y combatiente Cooperativa de Salineros de Cuyutlán, cuyos miembros están en los municipios de Villa de Álvarez, Cuauhtémoc, Colima Manzanillo y Armería, para defender la sal y sus costumbres comunitarias. Esta es “la mejor sal del mundo”, dicen los que saben, elaborada de la misma forma artesanal desde hace siglos, respetando y amando a la que les provee de su blanco tesoro: La Laguna de Cuyutlán.
Asistieron también ciudadanos y ciudadanas de Manzanillo y organismos de la sociedad civil, encontrando voces y abrazos solidarios de activistas y organizaciones políticas de Colima capital, que están dispuestos a luchar y a defender, hombro con hombro, nuestra Laguna.
La marcha salió del Jardín Núñez con rumbo al monumento del Rey Coliman, el eterno huei tlahtoani que encabezó la defensa ante las hordas europeas, y que murió en 1523, en su empeño de sacar de este territorio a los imperios extranjeros. Ahí estuvimos escuchando las palabras que nunca fueron escuchadas en la “consulta”, la del régimen títere, que ya dispuso de nuestro patrimonio natural para entregarlo a los ricos extranjeros y la burguesía local.
Antes nos detuvimos en la Delegación Federal de la SEMARNAT, en donde hicimos un mitin. Salió el encargado, porque creo que a la fecha no se ha nombrado un delegado; un hombre de edad al que apenas se le escuchaba su voz. Nos dio la impresión, por sus palabras, de que es el típico funcionario morenista “10 % capacidad y 90% lealtad” (a su presidente, por supuesto), pues solo repetía que se harían los estudios de impacto ambiental necesarios y que ya con eso se solucionaría el problema; que no nos preocupemos por el manglar porque “el gobierno no dañará el medio ambiente y su Laguna”.
Pero lo más sorprendente de este funcionario, fue cuando nos preguntó a los cientos de personas congregadas a su alrededor que si nosotros “buscábamos el bienestar de Colima o si sólo estábamos ahí porque nos pagaron”. De ese tamaño es la mentalidad de este “siervo de la nación”: sólo concibe la libertad de expresión y la defensa de nuestros derechos si se nos paga, porque no concibe que haya personas que no estamos de acuerdo con su presidenta. Típico actitud leal, acrítica e irrespetuosa de los siervos del gobierno.
Y también es de hacer notar la ausencia de activistas, diputados, funcionarias y frentes políticos que se hicieron del poder gracias a que movían a comunidades originarias, como la de Zacaualpan, que defendieron y defienden su manantial contra el gobierno neoliberal y las compañías mineras. Dichas figuras ya no defienden a las comunidades originarias, ya no defienden los humedales ni al medio ambiente, sino que venden su silencio a conveniencia.
Escuchamos la denuncia del autoritarismo del régimen, el que ya empezó a levantar bardas alrededor de la laguna sin siquiera esperar a su propio dictamen. Tienen prisa por entregar la laguna, por destruir los cientos de hectáreas de manglar, por cumplirle a los militares que resguardan y gestionan las obras, a los millonarios, los que iniciaron el despojo con el gobierno de Peña Nieto pero que, ahora, concluirá Claudia Shambaum. ¿Así o más claro a quién defiende el régimen? A los pueblos originarios y a la sociedad civil de todo Colima, no; al medio ambiente y a los derechos de la naturaleza, menos.
Al inicio de este otrora, para muchas y muchos, esperanzador gobierno, cuando morena y algunas izquierdas llegaron al poder y se pensaba que al fin se escucharía al pueblo, que al fin se respetarían nuestros derechos humanos y que las medidas antilaborales y antipopulares serían derogadas, los mismos diputados ausentes ayer, aprobaron la Ley de Los Derechos de la Naturaleza (2019) gritando emocionados con el puño izquierdo en alto “¡Nunca más los intereses económicos por encima de los derechos de la naturaleza!” . Resultaron falsos y oportunistas, pues esa ley hoy es letra muerta, dado que ahora apoyan a los empresarios y ricos y priorizan la economía de enclave por encima de los derechos de las comunidades, de la flora y de la fauna, de las abejas y de las antiguas cooperativas colimenses.
Lo dicho: vivimos un retroceso a los tiempos autoritarios y dinosáuricos del PRIAN, pues otra vez el gobierno es JUEZ Y PARTE. Hoy será el mismo gobierno quien elabore los “estudios de impacto ambiental”, a modo, ¡los que se presentarán al mismo gobierno que, seguramente, se los autoaprobará!
LA LUCHA ES LARGA, PERO LA DAREMOS
Convocamos a la sociedad civil, a los partidos congruentes, a los activistas medioambientales, a los periodistas y a la juventud a defender la naturaleza, a defender la Laguna de Cuyutlán y a solidarizarse con el movimiento que defiende la laguna. Estemos al pendiente, exijamos respeto al gobierno y exijamos honestidad a los diputados para que no nos engañen y se comprometan con los colimenses, no con los ricos y su gobierno.